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11 marzo, 2010

Analisis de personaje I





El análisis de personaje se puede aplicar en 3 niveles: escritor, actor y lector

En esta ocasión hablare del análisis de personaje desde el punto de vista del escritor.

Al desarrollar una historia, lo más fácil, al menos para mi, es iniciar con el Dramatis personae. Dramatis personae es la lista de personajes que participaran en la historia. También define cada personaje de manera simple, por ejemplo:

Edmundo; hijo bastardo de Glóster.

También puede incluir datos más especifícos, sin ahondar demasiado, por ejemplo:

Dana, adolescente 16 años, estudia en casa, nació el 16 de Octubre de 1980.

Algunos escritores, sobre todo en el mundo manga proporcionan más detalles del personaje:

Shun de Andromeda
Sexo: Masculino
Fecha de nacimiento: 9 de septiembre
Edad: 13
Tipo sanguineo: A
Altura: 165 cm
Peso: 51 kg
Nacionalidad: Japón
Lugar de entrenamiento: Isla de Andrómeda

Estos datos básicos ayudan al escritor para delimitar las actitudes del personaje que desarrollara. Escribir frases descriptivas del personaje ayudan a establecer su personalidad.

Dana es una chica que le gusta la gimnasia.
Para Dana la vida es un juego.



Después de establecer la personalidad del personaje, se debe establecer también el comportamiento de acuerdo a la edad. Para ello, al escribir debemos utilizar herramientas que nos ayuden a delinear el comportamiento de acuerdo a la edad, puede ser que usemos la experiencia propia o que utilicemos un libro de desarrollo psicosocial para delinear a nuestro personaje.



Como escritores, podemos o no hacer una descripción física del personaje, hay muchos autores que omiten las descripciones físicas del personaje y la idea que comenzamos a tener se debe en gran medida a descripciones del entorno del carácter. Un ejemplo de esto es Joe Hill, en el traje del muerto. Hill nunca describe de forma frontal al personaje central de la historia, lo hace si, con los personajes que le rodean, a través de ellos podemos imaginar que Jude es alto y de alguna forma fornido.



Eligamos o no describir el físico del personaje, es importante tener una idea del físico. Así como hacen los escritores manga, ellos por la razón del dibujo, nosotros porque el físico nos da una idea de movilidad del personaje, así evitamos caer en absurdos, tales como un cojo que corre grandes distancias en poco tiempo, o el error garrafal de Dan Brown, un cojo moribundo herido de muerte que camina un total de 100 metros y levanta objetos pesados (Lea El código DaVinci). Tampoco queremos a un ciego que cruce calles como si nada o a un lisiado que mágicamente se transporta a todos lados en el momento conveniente. Describir el físico también ayuda a dimensionar el personaje, de tal suerte que el mostrador de la cocina quede fuera o cerca de su alcance o que la casa que habita sea proporcional al tamaño del personaje.



En este sentido el escritor se convierte en dibujante, pues aunque escribir la descripción sirve mucho, tener visuales de los personajes ayudan más. Algunos escritores basan los personajes en una o varias personas, por lo que la tarea de dibujar se puede transformar simplemente en fotografíar a aquellas personas que nos inspiran para crear un carácter.



Existen muchos ejemplos de un buen manejo de personaje en la literatura, como referencias tenemos a J. K. Rowling que proyecta una descripción de personajes que crecen en cada libro; encontramos también a Rothfuss, cuya descripción de Kvothe es sencillamente sublime. No dejemos fuera a Tokien, el nos muestra personajes complejos y variados en busca de un objetivo. Y si buscan personajes icónicos, tenemos a Ann Rice, bueno, esperemos que Kvothe se haga más conocido.



También hay descripciones endebles de un personaje y pueden confundir al lector. Dan Brown es uno que descuida a los personajes secundarios. A Rafael Abalos se le pierde la edad del personaje y pareciera que son más adultos que niños. Y en general todo fanfic carece de una construcción de personaje. Me resulta curioso que muchos de estos fans, en realidad son buenos escritores y tienen historias muy ricas que nada tienen que ver con las series en las cuales se basan. Sin embargo les da una flojera crear personajes y simplemente usan los que ya existen. Hay en fanfiction.net un fanfic de saint seiya que me encanta, se llama "Las crónicas de los 12 angeles" Esta bien estructurado, no tiene mucho que ver con saint seiya, es más el punto de unión es forzado porque ni siquiera es parte del universo de saint seiya. Esta historia podría ser una muy buena historia, sin embargo el autor prefirió resguardarse en la sombra de otro escritor, usando sus personajes.



Cabe resaltar que lo aquí escrito, lo he aprendido sobre la marcha. Leyendo, búscando, preguntando y sobre todo escuchando. Espero les sirva de ayuda.



Bendiciones


Créditos: Imagen tomada del sitio Con Valor

06 junio, 2009

Análisis de personaje I





El análisis de personaje se puede aplicar en 3 niveles: escritor, actor y lector

En esta ocasión hablare del análisis de personaje desde el punto de vista del escritor.

Al desarrollar una historia, lo más fácil, al menos para mi, es iniciar con el Dramatis personae. Dramatis personae es la lista de personajes que participaran en la historia. También define cada personaje de manera simple, por ejemplo:

Edmundo; hijo bastardo de Glóster.

También puede incluir datos más especifícos, sin ahondar demasiado, por ejemplo:

Dana, adolescente 16 años, estudia en casa, nació el 16 de Octubre de 1980.

Algunos escritores, sobre todo en el mundo manga proporcionan más detalles del personaje:

Shun de Andromeda
Sexo: Masculino
Fecha de nacimiento: 9 de septiembre
Edad: 13
Tipo sanguineo: A
Altura: 165 cm
Peso: 51 kg
Nacionalidad: Japón
Lugar de entrenamiento: Isla de Andrómeda

Estos datos básicos ayudan al escritor para delimitar las actitudes del personaje que desarrollara. Escribir frases descriptivas del personaje ayudan a establecer su personalidad.

Dana es una chica que le gusta la gimnasia.
Para Dana la vida es un juego.



Después de establecer la personalidad del personaje, se debe establecer también el comportamiento de acuerdo a la edad. Para ello, al escribir debemos utilizar herramientas que nos ayuden a delinear el comportamiento de acuerdo a la edad, puede ser que usemos la experiencia propia o que utilicemos un libro de desarrollo psicosocial para delinear a nuestro personaje.



Como escritores, podemos o no hacer una descripción física del personaje, hay muchos autores que omiten las descripciones físicas del personaje y la idea que comenzamos a tener se debe en gran medida a descripciones del entorno del carácter. Un ejemplo de esto es Joe Hill, en el traje del muerto. Hill nunca describe de forma frontal al personaje central de la historia, lo hace si, con los personajes que le rodean, a través de ellos podemos imaginar que Jude es alto y de alguna forma fornido.



Eligamos o no describir el físico del personaje, es importante tener una idea del físico. Así como hacen los escritores manga, ellos por la razón del dibujo, nosotros porque el físico nos da una idea de movilidad del personaje, así evitamos caer en absurdos, tales como un cojo que corre grandes distancias en poco tiempo, o el error garrafal de Dan Brown, un cojo moribundo herido de muerte que camina un total de 100 metros y levanta objetos pesados (Lea El código DaVinci). Tampoco queremos a un ciego que cruce calles como si nada o a un lisiado que mágicamente se transporta a todos lados en el momento conveniente. Describir el físico también ayuda a dimensionar el personaje, de tal suerte que el mostrador de la cocina quede fuera o cerca de su alcance o que la casa que habita sea proporcional al tamaño del personaje.



En este sentido el escritor se convierte en dibujante, pues aunque escribir la descripción sirve mucho, tener visuales de los personajes ayudan más. Algunos escritores basan los personajes en una o varias personas, por lo que la tarea de dibujar se puede transformar simplemente en fotografíar a aquellas personas que nos inspiran para crear un carácter.



Existen muchos ejemplos de un buen manejo de personaje en la literatura, como referencias tenemos a J. K. Rowling que proyecta una descripción de personajes que crecen en cada libro; encontramos también a Rothfuss, cuya descripción de Kvothe es sencillamente sublime. No dejemos fuera a Tokien, el nos muestra personajes complejos y variados en busca de un objetivo. Y si buscan personajes icónicos, tenemos a Ann Rice, bueno, esperemos que Kvothe se haga más conocido.



También hay descripciones endebles de un personaje y pueden confundir al lector. Dan Brown es uno que descuida a los personajes secundarios. A Rafael Abalos se le pierde la edad del personaje y pareciera que son más adultos que niños. Y en general todo fanfic carece de una construcción de personaje. Me resulta curioso que muchos de estos fans, en realidad son buenos escritores y tienen historias muy ricas que nada tienen que ver con las series en las cuales se basan. Sin embargo les da una flojera crear personajes y simplemente usan los que ya existen. Hay en fanfiction.net un fanfic de saint seiya que me encanta, se llama "Las crónicas de los 12 angeles" Esta bien estructurado, no tiene mucho que ver con saint seiya, es más el punto de unión es forzado porque ni siquiera es parte del universo de saint seiya. Esta historia podría ser una muy buena historia, sin embargo el autor prefirió resguardarse en la sombra de otro escritor, usando sus personajes.



Cabe resaltar que lo aquí escrito, lo he aprendido sobre la marcha. Leyendo, búscando, preguntando y sobre todo escuchando. Espero les sirva de ayuda.



Bendiciones


Créditos: Imagen tomada del sitio Con Valor

17 enero, 2009

Memoria sensitiva

En la navegación entre páginas personales, blogs, columnas de revistas o periodicos y libros estructurados, a veces me encuentro con líneas discontinuas de tiempo y emociones. El autor es un dios, controla lo que las palabras dicen, pone límites a la imaginación, a veces salvaje, de los lectores. Aún con todo este poder, es común, incluso en escritores experimentales encontrar disonancia entre líneas, parráfos, palabras y capítulos.

Hace poco, mientras escribia la historia "Curando el dolor" me percate que mencionaba varios objetos dentro de la escena, dandoles importancia, para después dejarlos olvidados o peor, poniendo el objeto en manos de uno u otro personaje sin una justificación verdadera. Así fue que el oso que toca "My hearth will go on" se volvió parte del lenguaje corporal de la chica, para mi era importante tener al oso en la escena, pero había un punto climax en la historia en que el lector podía percatarse de la desaparición del peluche sin justificación aparente. Recientemente leí una historia donde los dialogos perdían sentido, el dialogo iba más o menos así

" Shiryu se encontro con Shun en el pasillo del segundo piso, cuando el segundo salía de su habitación.
- No te aflijas Shun, mejor vamos a almorzar.
- Tienes razón Shiryu, ¿Almorzamos?"

En estas pocas líneas que transmiten una idea sencilla, se encuentra un error de "obviación", es decir, el autor tras presentar una invitación, regresa al mismo punto ahora en forma de pregunta. El ritmo de la lectura se rompe, quien, en sus cinco sentidos, responde a una invitación con la misma frase ahora en forma de pregunta.

Ahora que en un libro afamado, encontre una inconscistencia entre capítulos (también sostengo que no hay hilación entre uno de los siete libros de la serie) Dónde los protagonistas simplemente terminan en V al final del capítulo y al siguiente ya estan en Z sin que se explique como llegaron hasta ahí. El peor de los errores de esta misma saga, es que, después de una escena de acción, que transmite adrenalina y suspenso al lector, no hay un enfriamiento. Inmediatamente después de la pelea, en lugar de una escena donde la intensidad vaya bajando poco a poco, simplemente la autora pasa a otro capítulo sin dar cuenta de los sentimientos, pensamientos o reflexiones de los personajes acerca del suceso, dejando un gran espacio en blanco entre capítulos, y denotando insensibilidad hacia ese suceso especifico.

Pero, ¿Qué hacer para evitar estas inconsistencias? Antes que nada, conocer el entorno del personaje, ¿qué esta haciendo? ¿qué va a hacer? ¿necesita que ese objeto este en sus manos? ¿tiene relación el objeto con el sujeto? ¿hay historia detrás del objeto? ¿que siente el presonaje? Estas cuestiones no son tan dificiles de responder, dado que el autor es dueño del personaje, y por tanto del contexto de la historia del personaje. Una vez definido el contexto, lo demás es relativamente simple. Es igual a recordar dónde dejamos las llaves del auto, en el caso del dialogo, si el personaje A ya dijo "Vamos a almorzar" el personaje B puede contestar, "Acepto la invitación", así se evita la redundancia. En el caso del libro, exponer los sentimientos del personaje sobre la pelea o compartir el cómo toma las decisiones en ese instánte con el lector. Para el peluche debí ser consciente que puse ese objeto dentro de la escena y que cobro relevancia durante el desarrollo de la historia, también debí recordar la localización del oso y quien hacía que con se objeto.

Tener en claro lo que sucede antes y como se develaran los eventos, es una habilidad que en taller actoral llamabamos "Memoria Sensitiva". Saber, dónde estás, con quien estás y a dónde irás.

La verdad no es tan difícil como parece.

Bendiciones

29 noviembre, 2008

Teoría Literaria I



Escribir historias de ficción, aún basadas en el mundo real es una danza de la mente sobre el papel, siendo el medio de comunicación infalible, la pluma. Algunos escritores se inspiran con el repiquetear de las teclas, ya sea de una vieja máquina de escribir o del teclado de una computadora.

Las reglas básicas de escritura llegan a nosotros en los años intermedios de la educación básica y se refinan a lo largo de la secundaria y la preparatoria, estás reglas del idioma español son sólo teoría si no se aplican adecuadamente y se usan a diario en el lenguaje oral y escrito.

Enfrentemoslo, la gramática del español son confusas y es por eso que a la mayoría se nos olvida, por ejemplo, como escribir una oración con objeto directo e indirecto.

Para escribir, ¿De qué rayos me sirve esto? Sirve porque al escribir las oraciones de manera incorrecta se pierde intencionalidad en la historia, no es lo mismo decir El caballo blanco que El blanco caballo (Si ejemplo de segundo de primaria)

El lector no está viendo nuestro mundo, no crea el mundo que como escritores deseamos plasmar en las narraciones. El mundo que es creado (real o fantástico) se recrea en la mente del lector, y la correcta escritura de las oraciones, aunado con una buena ortográfia, ayudan al lector a sintetizar y comprender el mundo descrito. Creando en su mente dragones, hadas, elfos, orcos, naves espaciales, elevadores al espacio, osos parlantes, submarinos, krakens... reviviendo peleas hasta ese momento inexistentes entre extraterrestres y humanos.

El repaso de la gramática española y la lectura constante de obras originales del español (no traducciones) son escenciales para la buena escritura de narraciones, hay que recordar siempre, que un buen escritor, es también un excelente lector.

Bendiciones a tod@s